La carta de Dios a los hombres

05/12/2010 | La palabra de P. Alberione

Con la iniciativa bíblica el apóstol escritor se propone propagar la sagrada Escritura y en particolar el Evangelio, para que la palabra de Dios sea conocida por todos. Convencido de que “la Biblia es la carta escrita por Dios a los hombres para dirigirlos a su último fin”, el apóstol debería anhelar hacerla conocer y llegar a todos los hombres.
Pero puesto que sólo una pequeñissima parte sería capaz de comprender el Libro sagrado en lengua griega o latina, debería salir al encuentro de las necesidades generales y particulares mediante ediciones bíblicas, versiones, ediciones reducidas e historias sagradas… Todas contengan notas de carácter histórico, moral y pastoral extraidas de los santos Padres y Doctores de la Iglesia.
Ediciones reducidas para uso de las escuelas y de las familias. Ediciones que contengan toda la historia sagrada….que den a los hechos su hilo histórico, a los profetas su tiempo, a los libros sapienciales su lugar, de modo que el cuadro de la historia divina resulte fiel, eficaz y agradable. Biblias de los niños en forma atrayente, enriquecidas con ilustraciones… Entre ellos debe ocupar el primer lugar el Evangelio, el sol de los libros, el más bello canto de la fe, la más hermosa riqueza de la liturgía, el libro que debería formar la lectura cotidiana e indispensable de todo cristiano.

P. G. Alberione